La casa escondida y otros relatos, de Crisanto Pérez Esain

Sólo yo sé lo que me alegra que me hayan gustado -y mucho- estos relatos editados en Perú de un autor que únicamente es conocido en su casa a la hora de comer y poco más. Compendio de cuentos cuyo único hilo conductor es un Macondo llamado San Miguel, que huele a trasunto de Piura, y donde se encierran historias de intriga, surrealistas, tiernas o inesperadas plagadas de cholos, zancudos, papas a la huancaína y matacojudos – venga, a tirar de Google imágenes- que parecen sacadas de alguien nacido en el altiplano peruano y no de quien se ha criado a limpio bocata de txistorra en Huarte, aquí al lado, como es el caso. La sensación general es muy buena pero me mojo y destaco «Una brizna de nada», con ese narrar amargura y esa inquina materno-filial bordada y esos escasos diálogos que parecen perdigonadas. Yo me sitúo en ese «poco más» de quien conoce a Cris y de ahí mi alivio al no tener que hacer encaje de bolillos para poner a parir educadamente su primer libro. No ha hecho falta porque me ha encantado.  
Recomendación: a gustosos de buenos relatos con sabor hispanoamericano.  
NOTA DE PRÉSTAMO: Ha sido un regalo. 

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