Los árboles se han ido (Antología poética 1921-1936), de Federico García Lorca

1cce1f26cb64c84aab065cf967b6eda3Seamos serios, servidora no reseña a Lorca. Servidora comenta esta edición que acaba de sacar Nórdica, quienes no son sospechosos de hacer las cosas mal y en esta ocasión no han fallado. No por andar listos el año en que la obra de Federico sale a dominio público, meterle unas ilustraciones cucas y a correr. Pues no. El sugus se lo llevan por la antología, de Juan Marqués, entendemos, aunque no figure su nombre en la cubierta. Primero por la cantidad, precisa, que no satura; y segundo por la selección misma. Se espera que caiga lo mejorcito de lo más conocido, empezando por el Romancero gitano que aporta el mayor número de poemas (cuatro), Poeta en Nueva York o los Sonetos del amor oscuro. Y entonces encontramos el gusto exquisito de Marqués al coger las pinzas y componer el mosaico de joyas. Fallar eligiendo poemas de Lorca resulta imposible pero el premio gordo está en los detalles: esa Cásida y esa Gacela del Diván del Tamarit, ese poema galego, ese elegir precisamente New York (Oficina y denuncia), ese olivo que se queda completamente solo en un verso de las Suites.  Esto es lo que tiene que ser una antología, en este caso, Lorca puro condensado.

Recomendación: a lorquistas, lorquianos y lorqueros. A cualquiera que quiera una edición de capricho del maestro. A antólogos en ciernes, para aprender. Y a cualquiera, claro.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.