
La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida y aquí estoy yo comentando un libro de Maestre. En él Antonio descubre la conexión umbilical, causativa, entre machismo y fascismo; pero esa no es, como comprenderéis, la gracia del libro. Epifanías aquí las justas. La enjundia está en ver cómo el autor reflexiona sobre su pasado personal y la construcción -y circunstancias- de su propio sistema de valores. El cómo una vez que te has puesto las gafas moradas ya no puedes ver el mundo con los mismos colores que recordabas… siendo un tío. Así que repasa el concepto de fascismo desde esa perspectiva, aporta fuentes de otras autoras, analiza casuística, pone ejemplos, en fin, un despliegue deconstructor que nace en cierto modo de la persecución personal que ha sufrido. La parte de teoría política es la que recibe mis «peros»: uno por alguna idea que no comparto -no íbamos ahora a coincidir en todo, no pasa res– y otro por la sintaxis de un par de capítulos más centrados en teoría política. Pegarnos subordinadas de ocho líneas para desarrollar materia abstracta no favorece la comprensión (ni la difusión) del texto. En ocasiones he tenido que volver sobre mis pasos para buscar un antecedente, un sujeto perdido, una ramica a la que agarrarme. Por lo demás, es un ensayo que me ha gustado en conjunto y que creo necesario. Para empezar a regalarlo a discreción.
Recomendación: a cualquiera, especialmente, para hombres.
Foto cabecera: elasombrario.publico.es


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