Apenas un racimo de relatos de Echenoz que dan la impresión general de ser cada uno de su padre y de su madre, sensación confirmada al llegar al final y comprobar que fueron encargos deslavazados publicados en diferentes revistas o publicaciones en momentos distintos. Gustar me han gustado -y mucho- el de Nelson, el de Herodoto en Babilonia y, sobre todo, el de los puentes. El de la churri en neopreno me ha dejado igual, y de los otros cuatro -he dicho racimo, son siete- se me queda cierta cara de pardilla: uno es una infumable descripción de las vistas desde una terraza. No hay más. Otro es una relación de las estatuas femeninas que decoran los jardines de Luxemburgo. Santas y reinas a punta pala. Alguna con las tetas grandes. Apasionante. Y por último el del tío que se come algún bocadillo de salchichón en un barrio periférico de París. Va y vuelve en metro. Llueve y se deprime. Te deprimes tú cuando lo lees. Y ya. Ustedes mismos. Yo le doy un fifty-fifty.
 
Recomendación: a gustosos de relatos breves muy descriptivos (dos de ellos de tinte histórico).
NOTA DE PRÉSTAMO: Pagué unos 13€ por tres cuentos que me han gustado. Y por esa cubierta que tiene una foto que me ha enamorado. Muy culpable de la compra, lo reconozco.

4 respuestas a «Capricho de la reina, de Jean Echenoz»

  1. Bueno, ya te decía que yo con él me llevo regular, bueno, me llevo mal, mal. Casi que me copio los cuentos que te han gustado y los leo sueltos 😉

    Besos.

  2. Avatar de El alquimista del tedio
    El alquimista del tedio

    Hola

    Ravel me gustó, 14, nada, y leyendo esto, creo que pasopalabra.

    Saludos

  3. A mí Correr me gustó. 14 menos pero también. Creo que si hay próximo de este hombre lo pillaré en la biblioteca.

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