Me llaman Capuchino, de Daniil Jarms

Éste me lo metió doblado el librero: que si la editorial -nueva- se lo curra mucho y además es de «aquí»; que si, toma, léete esto (primer relato, 13 líneas), ¿a que es bueno?… y a pasar por caja con un ruso en la mano. Sí, yo. ¿Y qué tiene este libro con Lenin sosteniendo un pepino en la cubierta? pues contiene absurdo, ironía, vida diaria soviética, surrealismo denunciante, violencia rusa y cachondeo filosófico a discreción. Con todos estos exóticos mimbres estamos ante el primer autor ruso que me ha gustado -me ha costado, lo sé-. Y en homenaje lo reseño 71 años después de que Jarms muriese de inanición, detenido por subversivo por las autoridades soviéticas, un 2 de febrero de 1942. Más vale tarde que nunca.  
Recomendación: a quien guste de relato de vanguardia soviética y no le haga ningún asco a la literatura del absurdo. 
NOTA DE PRÉSTAMO: Amortizado. Librero Mikel 2- Deborahlibros 0. (El primer gol fue obra de HhHH)

1 Comment

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  1. Me alegra que te gustara el libro. Sí, con los rusos hay que tener cuidado. Jarms forever!! (tu librero)

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