La humillación, de Philip Roth

Ya soy mayor. No soy tan mayor como si hubiese leído a Vila-Matas, o en el colmo de las fantasías, como si hubiese terminado Las correcciones, pero leer a Roth por primera vez me pone en el buen camino. Roth escribe bien y, a diferencia de Franzen, escribe «en corto»: Ciento cincuenta y cinco páginas de caída a los abismos emocionales y sexuales del sexagenario voluptuoso -que diría Delibes- estadounidense que además ha tenido éxito en la vida. Ese famoso «éxito» que es el santo grial yanki desde que entran en la guardería. También es verdad que con las cuatrocientas páginas de Correcciones que llevo ya me dan para arriesgarme a opinar que Roth, al menos en esta humillación, no juega en la misma liga que Franzen, aunque como diga un personaje de este libro: «Cierto que no hay nada establecido de un modo permanente, pero tampoco hay nada permanentemente perdido«.
Recomendación: a interesados en historias personales de fracasos y deterioros varios.
NOTA DE PRÉSTAMO: el jueves pasado me dió el siroco y me compré tres libros de bolsillo. Uno era éste.

2 Comments

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  1. Gracias Croix, se agradecen esos ánimos porque está siendo duro. Intenso pero duro, jajaja… y muchas gracias por la recomendación, no había pensado en «Zona fría» como fichaje. Lo apunto. Por cierto que sigo tus reseñas «religiosamente»… ¡Un saludo!

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