Bestias, de Joyce Carol Oates

Dejé colgada a La hija del sepulturero por la temática y la atmósfera asfixiante en la página 300, incapaz de seguir respirando cual pez fuera del agua otras 700 páginas más. Así que le debía un esfuerzo a la autora y aquí ha caído esta novela corta sobre nuestra naturaleza animal y la fascinación morbosa que nos provoca asomarnos al descontrol, en este caso personal, sexual. Vamos allá: estudiante veinteañera colada por profe progre casado con escultora excéntrica termina metida en triángulo de las Bermudas, ya que a la pareja les va el rollo seduzco y drogo becarias empanadas para pasármelo bomba con ellas además de tenerlas de mucamas. Los estragos de la relación enfermiza en las estudiantes es lo que menos gracia da y pasear de costadillo por estas simas del alma, sacando a relucir las bestias que llevamos dentro es lo que mejor se le da a Oates. 
Y a los de la editorial Papel de liar se les da de pena el corrector de word.
Recomendación: a quien busque novela corta con menage a trois enfermizo o a quien quiera probar algo de Oates sin tragarse 1.000 páginas. 
NOTA DE PRÉSTAMO: Cayó ayer, para celebrar la apertura del espacio aéreo.

3 Comments

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  1. Ummm, no conocía esa editorial. Claro, si hay 1000 o más…
    Lo del corrector de word, por desgracia, se hace cada día más frecuente. No invierten en correctores, que son los que sacan brillo al trabajo de edición.
    Peor para ellos.

  2. Hola Eli, sima va con s y cima con c, yo elegí aquí la palabra sima, igual no la conoces, yo la aprendí de cría, en caminatas por la sierra de Aralar, hay unas cuantas. Gracias por pasarte.

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