Todos siguen aquí - Liadan Ní Chuinn - 979-13-881-1101-3 - Feltrinelli Editores

Nada de lo que había anotado para escribir aquí mientras leía estos relatos tiene ningún sentido después de llegar a las 10 últimas páginas. No quiero destripar, pero es que la violencia explota, la memoria de los muertos aparece ante nuestros ojos como si alguien hubiese corrido una cortinilla para mostrarnos una carnicería. Muertos reales, no ficticios. El resto del libro -es muy buena esta autora de la que sólo sabemos que ha elegido un seudónimo femenino y que tiene 28 años- lo conforman unos cuentos que en ocasiones te obligan a volver sobre sus líneas. Destacan los diálogos, la tensión conseguida y los finales, esa forma de rematar las historias con un portazo en las narices. Los temas recurrentes son la muerte y el duelo, la identidad y diversas formas de vivir la maternidad, así como cierta discapacidad afectiva generalizada. Todo ello -decía- queda oculto por el peso de la injusticia. Y no pienso llamarlo «conflicto» porque no lo fue. No se llama así a los restos de una invasión y ocupación de otro territorio con prácticas genocidas sobre población desarmada. Y si no, leed esas diez últimas páginas. Por algo las ha titulado Liadan «La verdad». Y la verdad hay que gritarla.

Recomendación: a gustosas de bombas literarias, de relatos «pata negra» y de la historia de Irlanda.

Foto cabecera: Derry, Northern Ireland. (Jeff J. Mitchell / Getty) via theantlantic.com

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.