Como dijo Roger Rabbit después de trapiñarse un whiskey: Lo necesitaba. Desde Beryl Bainbridge no me arrancaba carcajadas un libro. Y mira que el humor alemán se me antojaba incompatible con mi sistema operativo, pues no. Markus me ha sacado del error y se ha marcado una sátira del modelo educativo germano que se digiere en dos tardes con una historia de profesor novato en sus primeros días de docencia. Episodios impagables son la planificación de la vida sexual marital de uno de los profesores, la burla a la metodología de enseñanza de idiomas y un capítulo inicial desquiciante que te catapulta al contenido del libro sin remisión.
Recomendación: a interesados en parodia del sistema educativo en general y alemán en particular. Lectura imprescindible para profesores de secundaria. No sé si reirán o llorarán.


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