
Me lancé sobre todo por el subtítulo «Cincuenta islas en las que nunca estuve y a las que nunca iré». Sólo con los libros se puede viajar así. El compendio de Schalansky es maravilloso pero lo que puede deducirse de nuestra especie para con la naturaleza a través de la historia de estas cincuenta islas es descorazonador. Gente que se dedica a matarse, a extinguir una especie de animales, a violar mujeres sistemáticamente o arrasar con todos los árboles no nos deja en muy buen lugar. Islas a las que nunca iré.. ni falta que le hace a ninguna de esas islas. El libro es maravilloso, para degustar a sorbitos.
Recomendación: a gustosos de anécdotas históricas, geografía, o con pedradas marítimas como la mía.
Foto cabecera: lab.ccb.org


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