La sonrisa de Angélica, de Andrea Camilleri

Caso de robos con una rubia treintañera que a Montalbano le recuerda a la Angélica del Orlando furioso. A partir de ahí tenemos los diálogos con la novia napolitana, los tembleques y taquicardias, las puñaladas con el forense, las bolas que les mete a todos y la trattoria de Enzo. Más de todo el universo que Camilleri ha construido él solito, sí, pero que siempre degustamos, a caballo entre las risas y la ternura, los incondicionales de este hombre. Y siempre queremos más. 
Recomendación: a seguidores del comisiario Montalbano y a quien quiera pasar un rato de risas y evasión por Sicilia.
NOTA DE PRÉSTAMO: Los tengo todos. 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.