Keegan nos había dejado buen sabor de ojos boca con «Bien tarde en el día» y se confirma con esta otra lectura que Claire señorea el arte de ir mostrándonos cómo están los personajes, qué andan rumiando (que no diciendo) y advertir el festival de cosicas emocionales que hierven en su interior sin que se mencione una puñetera mueca. Es el caso de esta maravillosa novela breve inspirada en la salvaje realidad represiva de la orden de Nuestra Señora de la Caridad en Irlanda y los centros de tortura que supusieron sus lavanderías para miles de mujeres. El relato en sí apenas nombra y sin embargo muestra ampliamente. El conflicto ético individual es el eje del relato, por cierto. Nosotras seguiremos leyendo a Keegan con paso firme.

Recomendación: a gustosas de historia muy bien escrita sobre mujeres maltratadas institucionalmente en Irlanda.

Nota: En castellano publicado por Eterna Cadencia y en catalán por Minúscula.

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