La madre, de Grazia Deledda

Esta mujer sabe a escritura antigua, no sólo en la forma, también en la historia: sacerdote entre la espada (es hermosa y se llama Agnese) y la pared (alias Dios). ¿Y qué pinta la madre de él en todo esto? Además de la figura materna sacrificada y sumisa, la madre es la voz de la conciencia del hijo. Aderezan el tira y afloja entre la carne y el alma elementos como el entorno, es un pueblo perdido en Cerdeña, (que cojan apuntes a doble espacio los neo-bucólicos); la superchería ignorante de principios de siglo y el yugo social de la época. Mucho desgarro sardo, mucho Dios-mío-por-qué-me-has-abandonado, pero costumbrismo de cinco tenedores.

Recomendación: a gustosos de literatura costumbrista en aldea católica sarda de principios del S.XX.

NOTA DE PRÉSTAMO: Disponible en Amazon, amortizado a pesar de las erratas. 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.