Nunca me abandones, de Kazuo Ishiguro

Si digo que va de unos críos clones que viven en un internado y que son creados para servir de donantes de órganos en la edad adulta hasta que dejan de servir y mueren, puede sonar a peli de Van Damme, pero está concebido como las memorias de una de esas niñas, intentando humanizar una idea aberrante. Creo que el argumento hace aguas ( es imposible que nadie se plante en semejante plan de «vida») y te deja un cuerpo jotero que a ver si lo recupero este fin de semana leyendo la última parte de Crepúsculo, que, como dice un amigo, mira que son malos, pero cómo enganchan los puñeteros…
Recomendación: a quien le vaya el rollo Un mundo feliz o Hijos de los hombres, no es la alegría de la huerta pero es interesante.

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