Imagínate que eres un tío a quien detiene la Gestapo. Imagínate sólo por un momento en qué ocuparías el tiempo en tu celda, entre tortura y tortura. Tus últimos días de vida, porque sabes, de buena tinta del calamar, que te van a matar. Yo creo que estaría demasiado acojonada para articular un texto coherente […]