He aquí libro de semblanzas de personajes históricos divididos en dos grupos: temperamentos artísticos y temperamentos religiosos. Si se pudiera viajar al pasado, los siglos XVIII y XIX, en general, me los saltaría con pértiga, con excepción, por supuesto, de un garbeo por París en verano de 1789 y una visitica a los románticos ingleses. […]