Menudo papelón. Si te has ido de potes con la autora y además apareces en la página de agradecimientos, la lectura se convierte en un marronazo, lo mires por donde lo mires. Ataqué, pues, las primeras páginas pasándolas con las pinzas de depilar y poniendo la ceja por la estratosfera. Para colmo se me había echado […]